Aquí les dejo un link, es un ejemplo de Responsabilidad Social Empresarial, en éste caso del Concejo de Ciencias Economícas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires:
lunes, 2 de julio de 2012
R.S.E. Comunicar para transformar
Mucho se habla últimamente sobre el tema de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE). Pero ¿Qué se comunica de RSE? ¿Cuánto y qué sabemos? ¿Cuál es el tratamiento que se le da a este tema en los medios de comunicación? ¿Qué información dispone la ciudadanía en general para analizar críticamente una empresa socialmente responsable de una que no es? ¿Qué comunican las empresas sobre RSE?
Según la encuesta anual que hizo la consultora TNS Gallup en 2010 respecto a qué opinan los argentinos sobre el rol de la responsabilidad social de las empresas, la mayoría (casi 6 de cada 10 encuestados) declaró tener poca o ninguna información sobre el tema. Otro elemento que llama la atención es que a nivel internacional, según la encuesta realizada, la Argentina se encuentra entre los países con más bajo nivel de conocimiento sobre las acciones de las compañías en el área de responsabilidad social.
Frente a este panorama surge la necesidad de analizar cuál es el tratamiento que los medios de comunicación y los periodistas otorgan a la RSE. El rol de ambos actores es fundamental en la instalación de la temática en la opinión pública y en la consolidación de una ciudadanía responsable e informada que pueda aportar al debate en torno a esta cuestión.
Si bien vemos cómo progresivamente los mass media han empezado a incorporar el tema en la agenda mediática, aún existen muchos desafíos por sortear. Aspectos como la falta de profundización en el contenido de las notas, la poca claridad de algunos conceptos, el espacio e importancia que se le otorga en la edición final, hacen que los medios de comunicación cubran algunos aspectos de la información, pero dejen otros afuera.
En lo que se refiere al tratamiento de las noticias, se percibe que muchas veces se confunde a la RSE con filantropía, voluntariado o inversión social. Si bien estas temáticas integran parte de un modelo basado en una gestión socialmente responsable, no lo es cabalmente. La responsabilidad social va mucho más allá de una acción comunitaria, abarca de manera integral todos los aspectos del desarrollo de la entidad empresaria, apuntando siempre una triple creación de valor (económica, social y ambiental).
En la misma línea, se cae muchas veces en el riesgo de confundir acciones de marketing con RSE. Particularmente en nuestro país, existe un panorama heterogéneo respecto a la maduración del tema de la RSE y su incorporación en la estrategia de los negocios. Esta falta de información y conocimiento contribuye a la instalación de un escepticismo generalizado en la opinión pública (en especial en lo referido a las intenciones que llevan a las compañías a emprender ese tipo de acciones).
En este marco, los comunicadores deberían destacar estas diferencias conceptuales, enfrentando además la desconfianza que puede suscitar algún mensaje o gacetilla proveniente de una compañía que busca autopromocionarse; ya que son ellos un actor importante en la formación de opinión y de cultura de responsabilidad social. Por otro lado, los medios de comunicación se organizan en empresas y éstas, en cuanto tales, también deben ser evaluadas en lo que respecta a sus prácticas de ciudadanía corporativa.
La consulta a una diversidad de fuentes, es otro de los puntos que es preciso ahondar, ya que no puede haber participación, democracia, ni integración, sin el acceso a la información plural. En tanto ello es una de las tareas intrínsecas que tiene el periodismo para otorgar veracidad y credibilidad a la noticia; es importante que en la inclusión en las notas de RSE también se apele a una multiplicidad de opiniones vinculadas con los públicos con los cuales se relaciona la empresa (empleados, ONG’s, líderes de opinión, vecinos de la comunidad, etc.).
Finalmente, cabe destacar que este esfuerzo de comunicar la RSE no es asunto que le compete sólo a los periodistas y a los medios, aunque son actores claves en el proceso. También las empresas, como protagonistas de este modelo de gestión debieran tener un rol proactivo para poder constituirse como fuentes de información relevantes. Le cabe a las organizaciones empresarias la tarea de informar cómo está tratando de generar más valor social, ambiental y económico, para sí y para la sociedad en la que opera. Ello genera un doble impacto. Por un lado, abona a un “efecto contagio” de la RSE logrando que más firmas repliquen comportamientos similares; y por otra parte, permite que la ciudadanía pueda contar con elementos de análisis que le permita discernir entre una empresa socialmente responsable y aquella que no lo es, trasladando esta diferenciación en la elección de tal o cual producto o servicio.
Por medio de una cobertura más profunda sobre las múltiples acciones socialmente responsables que desarrolla el empresariado será posible identificar avances, límites, dificultades y potencialidades, para ampliar aún más la movilización, el conocimiento y el debate público en torno a este tema. Se trata de comunicar para transformar, generando procesos de diálogo y retroalimentación entre medios, periodistas, empresas, sociedad civil y líderes de opinión para fortalecer lo que se dice, se conoce y se hace de RSE.
BOLETÍN Nº 203 – 19/07/2011 EDITORIAL Jimena Mercado
Directora de Comunicación
IARSE.
jmercado@iarse.org
Fuentes:
“La Responsabilidad Social Empresaria en la Prensa Argentina: Un análisis de la Cobertura Periodística sobre la RSE, 2005-2006”. WACHAY en alianza con la fundación AVINA.
“La aplicación de las herramientas de Comunicación a la RSE”. Media Responsable y Dircom. Septiembre de 2010. España.
www.periodismosocial.org.ar
miércoles, 25 de abril de 2012
DEPARTAMENTALIZACIÓN
Es la división y el agrupamiento de las funciones y actividades en unidades específicas, con base en su similitud. Al departamentalizar, es conveniente observar la siguiente secuencia:
• Listar todas las actividades y funciones de la empresa.
• Clasificarlas.
• Agruparlas según un orden jerárquico.
• Asignar actividades a cada una de las áreas agrupadas.
• Especificar las relaciones de autoridad, responsabilidad, y obligación entre las funciones y los puestos.
• Establecer líneas de comunicación e interrelación entre los departamentos.
• El tamaño, la existencia y el tipo de organización de un departamento deberán relacionarse con el tamaño y las necesidades específicas de la empresa y las funciones involucradas.
De acuerdo con la situación específica de cada empresa, los tipos de departamentalización más usuales son:
1. Funcional: Es común en las empresas industriales; consiste en agrupar las actividades análogas según su función principal.
Gerencia Zonal
Zona Norte Zona Centro Zona Oeste
martes, 24 de abril de 2012
martes, 1 de noviembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
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